Me alegro por su libertad, pero Judith Pinedo, candidata de Dau, está inhabilitada ética y moralmente para aspirar

Debo ser claro y muy sincero, de corazón, al señalar que en verdad me alegro por la libertad que logró la exalcaldesa Judith Pinedo. Lo celebro por ella, por su familia, amigos y seguidores. Pero me quiero referir en este artículo a algunas apreciaciones netamente jurídicas y éticas por las que estoy convencido de que la “Maríamulata” está moralmente inhabilitada para aspirar a la Alcaldía de Cartagena.

Sabemos que la Corte Suprema de Justicia la declaró inocente por la venta de una porción de playa a una reconocida empresa hotelera. Pero hay algo que ha dejado un sin sabor en la ciudadanía, que, sin saber sobre los derechos inalienables, inerbargables e imprescriptibles que tienen los bienes de la Nación, aplican el sentido común para decir que algo no estuvo bien porque una playa del Distrito no se podía vender.

Pero además de esa situación, también la “Maríamulata” afrontó un proceso en la Contraloría Distrital, que luego de comprobar que hubo irregularidades en un contrato, determinó que hubo detrimento y daño patrimonial al erario distrital y fue sancionada fiscalmente. Ella, luego de salir de prisión, pagó y resarció el daño causado, le revocaron la sanción y la sacaron del boletín de Responsables Fiscales, eso está bien porque esa es la ley.

Igual la Procuraduría General de la Nación, que la inhabilitó por 5 años hasta el 2027, le revocó la inhabilidad asumiendo que al no tener sanción fiscal sería inocua la disciplinaria.

Lo que es muy discutible es que el pago que hizo Judith Pinedo, de un poco más de 60 millones de pesos, a la Contraloría fue causado por un fallo de responsabilidad fiscal, pero lo de la Procuraduría era una inhabilidad disciplinaria por haber sido declarado responsable fiscalmente de un detrimento al patrimonio. Aunque haya pagado, considero que la inhabilidad disciplinaria debería seguir, pero no sabemos qué pasó y no podemos controvertir, sino acatar los fallos debidamente ejecutoriados.

La pregunta que nos hacemos es, ¿La “Mariamulata” volvería a vender otro bien de la Nación?, porque se puede interpretar que la ley se lo permitió una primera vez e igual lo puede hacer una segunda o tercera en caso de llegar a la Alcaldía.

¿Volverá a revivir los peajes a los cuales fortaleció pidiéndole a la Concesión que ejecutara obras para el Distrito como la Transversal 54?, recordemos que eso fue lo que ocasionó que aumentara por muchos años más la Tasa Interna de Retorno y la extensión de esas estaciones de cobro.

¿Al ser la candidata de Dau, seguirá la “Maríamulata” con la mala praxis de contratar todo por la bolsa mercantil directamente y por EDURBE, tal como lo hizo para evitar las licitaciones públicas, como lo ordena la ley y los principios de la función Pública?

Se podría afirmar que, en un eventual mandato, volvería a cometer faltas fiscales que generarían detrimento patrimonial bajo el precepto, muy cierto, de que paga la sanción y asunto arreglado…no pasa nada.

Creo que son elementos para analizar con seriedad antes de tomar decisiones a la ligera. Es mi opinión respetuosa como ciudadano.

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