Desde el pasado mes de noviembre varios empleados de la empresa Empresa Inversiones Buena Fortuna, dueña del Casino Master que funciona en Cartagena en el sector turístico de Bocagrande, acudieron a la Oficina del Trabajo para denunciar abusos laborales despidos y hasta la fecha no se ha hecho ningún pronunciamiento sobre las quejas.
El portal La Verdad y Punto publicó recientemente nuevos abusos laborales que se siguen cometiendo en esa empresa relacionados con el despido de un 30% de sus empleados, algunos con mas de cinco años de antigüedad en la compañía.
Según el portal “algunos de los trabajadores se fueron debido a los malos tratos de sus jefes y exceso en la jornada laboral sin los pagos correspondientes definidos por la ley laboral colombiana. Otros empleados fueron despedidos, al parecer, sin justa causa. Pero trascendió que obedeció, supuestamente, a la reacción de supervisores de mesa y la informalidad reinante en la programación de la jornada laboral”.
Señala el portal en su publicación que se presentan en esa empresa un supuesto acoso laboral por parte de algunos jefes que exigen que se doblen en la jornada de trabajo sin el consentimiento de los trabajadores. También informa el portal que la empresa es de propiedad de inversionistas venezolanos que al parecer no les gusta cumplir con las normas laborales colombianas.
Denuncias sin respuestas
En noviembre se radicó en la Oficina del Ministerio del Trabajo presuntas violaciones al Régimen Laboral de Colombia se relacionan con los siguientes hechos:
No se han entregado las dotaciones a que tiene derecho los trabajadores que son tres al año, según la denuncia, cinco años después de haber entrado a la empresa muchos empleados no han recibido ese beneficio. Sólo lo reciben el día que firman el contrato. “No se puede hacer reclamación por la vía judicial de ese derecho porque de inmediato se genera el despido”, señala la denuncia.
“El hecho de no recibir el uniforme en el tiempo que estima la ley, le genera al empleado efectos económicos negativos porque le toca comprar de su salario ropa industrial muy parecida al uniforme para poder trabajar, situación que se le ha dado a conocer a los jefes inmediatos sin recibir ninguna respuesta”, señala el documento radicado.
Agrega que existen otras irregularidades tales como el recargar y poner a laborar jornadas continuas sin los descansos definidos en la ley.
Tampoco se pagan las incapacidades y no se escucha la queja de los trabajadores que han denunciado en muchas ocasiones el mal ambiente laboral que se vive al interior de la empresa, sumado al constante acoso laboral, trato inhumano y abusivo. “Nadie se atreve a decir nada por miedo a las represalias que toman los directivos de la empresa”, puntualiza el documento.
Agrega que el respeto de los derechos de los trabajadores permite prestar un buen servicio a los clientes. Si existen malas condiciones laborales y abusos contra los empleados que constituyen el factor humano, esa situación se reflejará en las ganancias de la compañía.

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