Poco a poco la figura del periodista ligado a medios de comunicación formales ya sea de cobertura nacional, regional o local, está desapareciendo debido a la aguda crisis económica que ha golpeado a la prensa en todo el mundo y otros factores..

“La industria de los medios de comunicación atraviesa una crisis estructural ocasionada por varios factores: la crisis económica que ha golpeado al mundo en los últimos años; la pérdida de credibilidad de la ciudadanía en los medios y los periodistas y los avances en las tecnologías de la información”, así lo advierte Diego García Ramírez, director del Programa de Periodismo y Opinión Pública de la Universidad del Rosario.
Diego García explica que la crisis económica mundial ha encarecido muchos suministros para el funcionamiento de los medios de comunicación (papel periódico, software y hardware), lo cual se ha visto reflejado en sus gastos.
A esto se le debe sumar la desconfianza de los ciudadanos hacia los medios de comunicación, la cual en los últimos años ha aumentado según estudios globales comparados.
Las redacciones de periódicos, emisoras y noticieros de televisión, en antaño, atestados de periodistas se están extinguiendo y se reducen a su mínima expresión.
En las regiones y ciudades ha sido más evidente esta triste situación y lo paradójico es que disminuyen los puestos de trabajo para engancharse como periodista, pero pululan las facultades que cada aña sacan al mercado un recurso humano que lucha para ubicarse en el mundo laboral relacionado con el oficio del comunicador.
En Cartagena, por ejemplo, llegó un momento en que funcionaban dos periódicos (El Universal y La Verdad), pero adicional, los medios nacionales y regionales (Tiempo, Espectador y Heraldo) tenían oficina en la ciudad y vinculados periodistas y fotógrafos.
El diario El Universal llegó a tener unos 50 periodistas en su planta en Cartagena, además de varios fotógrafos, publicistas, vendedores y personal de producción que sumaban unos 300 empleos. Adicionalmente, tenía sedes con planta de personal en Sincelejo y Montería y corresponsales en diferentes municipios del Departamento.

Hoy, este gran medio también ha sido afectado por la crisis que viven todas las empresas periodísticas del país y el mundo y se mantiene vigente con un gran esfuerzo.
En cuanto a la radio, Cartagena contaba con cadenas en la Banda AM que tenían varias emisoras como Todelar de Colombia, Radio Príncipe, las cadenas RCN y Caracol, Emisoras Fuentes, Radio Autentica, Colmundo Radio y otras, que mantenían un personal fijo administrativo y controles y que además vendían espacios para periodistas.
Hoy en AM solo quedan las cadenas RCN que tiene además La Cariñosa y Caracol, que no ofrecen espacios a los periodistas. Por lo que la opción que tienen los periodistas radiales son pocas: Fuentes y Colmundo y últimamente surgió Sistema Cardenal en la que se acomodan los espacikos noticiosos que aún subsisten.
En cuanto a la TV, se mantienen algunos proyectos, entre ellos Canal Cartagena, el más antiguo y otros más recientes como el Canal CNC, que tratan de mantenerse vigentes.

¿Qué hacer?
En el estudio que hizo la Universidad del Rosario, la crisis en el mundo de los medios de comunicación se ha convertido en una oportunidad para nuevos canales y nuevas formas de informar.
“Sin embargo, estas mismas condiciones generan nuevas oportunidades para el campo profesional de los periodistas, por eso han emergido nuevos medios impulsados y desarrollados por los propios periodistas, lo cual genera una ruptura y diferencia con los medios tradicionales propiedad de grandes grupos económicos”, resaltó el académico.
Los portales se fortalecen
Los portales web de noticias y los proyectos montados en redes sociales crecen cada día más en todo el país y el mundo. La tecnología de la información ha permitido que los periodistas de la nueva y vieja generación encontraran nuevas formas de sobrevivir.
En Cartagena, por ejemplo, en los últimos años se han creado numerosos proyectos que poco a poco han llenado el vacío que ha dejado la radio, la prensa escrita y la televisión. Mal contados hay más de 30 o 40 proyectos, algunos más consolidados que otros, pero que cada día luchan en el ciber-espacio, valga la redundancia, para ganarse su espacio.
Los beneficiados con esta ola desenfrenada de emprendimientos noticiosos son los lectores, muchos de los cuales se acuerdan con nostalgia de la voz del pregonero que anunciaba la llegada del periódico o la voz del locutor en la madrugada que informaba de los últimos sucesos.

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